Mostrando entradas con la etiqueta TAMAÑO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta TAMAÑO. Mostrar todas las entradas

"UN PUEBLO PEQUEÑO"


CICLO “LA  GAVETA, 3ª TEMPORADA”
COMENTARIO Nº 82  13 DE OCTUBRE  DE 2011



Antes de ponerme a escribir pensaba que esta semana tenía todas las características para un plácido comentario. Hubiera hecho una relajada reflexión sobre el tamaño de los países y las ciudades, sobre como lo importante es la calidad y el nivel de vida de los ciudadanos, sobre lo que me dijo hace unos cuantos años el Alcalde e un pequeño municipio de menos de cinco mil habitantes: “Mira, amigo- me dijo-, a mí lo que me interesa es el bienestar de mis cuatro mil y pico vecinos, no voy a entrar en una guerra de nuevos planes urbanos con los vecinos de al lado”. Hace unos días tuve que pasar por el pueblo de ese alcalde y me di cuenta que era, más que nunca, un lugar para vivir, con personalidad propia en clara oposición a los municipios colindantes amontonados, feos y hasta tirando a sucios, que han cambiado el campo por solares y estructuras inacabadas. Sabia decisión la de aquel Alcalde que tenía las ideas claras.


En la parafernalia de la Europa en la que estamos viviendo, ruge el magma y las burbujas de gases bajo nuestros pies. El volcán está a punto de romper. Los bancos, las grecias, los presupuestos todo se tambalea. No hay campo de futbol para tanta gente. Los alcaldes se equivocaron, se tiraron el cuesco más grande que nuestro cu…, ahora todo son estructuras a medio construir a las que encima tenemos que apuntalar. Estamos pagando la euforia de unos insensatos, estamos pagando nuestra propia ignorancia. Quisieron jugar una liga que no entendían y nosotros les dejamos. Ahora estamos tan debilitados que cualquier eslovaco nos pone en peligro. El objetivo imposible es salir igual que entramos en esta crisis o depresión. Lo que necesitamos son buenos “alcaldes” que aporten serenidad a los planteamientos. Que nos digan la verdad de la situación. Que cuelguen sus utopías en el perchero del olvido, las suyas y las nuestras. Modestamente podremos salvar una parte importante de los muebles, aunque el magma ruja.

Imagen capturada de  http://frasesanonimas.blogspot.com/

Posiblemente saldremos de esta con algo de “Estado del bienestar”, con más trabajo en tiempo y esfuerzo. Seguro que saldremos con menos ocio, pero saldremos. Los rascacielos, las torres de babel y los festejos que queden para los locos del Mundo. Lo nuestro es retomar el sentido común y ponernos a currar, sin esperar milagros y convencidos de que esto también se acabará. Sufriremos, seguramente más, pero se acabará, en algún momento sentiremos que el mañana será mejor. Por eso elegir a los “alcaldes” adecuados es crucial. Que quede claro que no estoy hablando de las inminentes elecciones, el tema es más profundo.

Por una vez entiendo fácilmente la concesión de un Premio Nobel de Economía, se lo han dado a dos profesores, Sargent y Sims, por sus investigaciones empíricas sobre causa y efecto del gasto público en la economía. Temporalmente muy adecuado. Claro que seguramente a este nivel de conocimientos no han llegado esos políticos que tenemos y que han estudiado economía en una o dos tardes, a esos loros que por decir oferta, demanda y mercado se creen economistas, ¡que atrevida es la ignorancia!, más peligrosa que un “mago” con placa, gorra, pito y porra.  Espero que a partir de ahora, como demuestran los premiados, se entierre por arcaicas el keynesianismo en la economía y la política.

Aunque el magma y los gases rujan bajo nuestros pies, el episodio acabará. Saldremos distintos, lo importante es salir, que mañana sea probablemente mejor, para ello es vital elegir “alcaldes” que con los pies en la tierra piensen en “la gente” y no en paparruchas utópicas. Juguemos la liga que nos corresponde. No olviden que el mundo será más o menos plano en función del “trabajo embalado” que llevemos al mercado, las bolsas de promesas y utopías- llamadas burbujas- no aportan riqueza real. ¡Aquel Alcalde tenía razón! Hoy su pueblo es feliz.

Gracias por su atención y, a pesar de lo dicho, disfruten de la vida. Reciban un fuerte abrazo amigo de su amigo,


En Las Otras Medianías, que también es mi sitio, a 13 de Octubre de 2011.


PD.: El déficit griego sigue creciendo. Bajan los ingresos fiscales. Suben los impuestos ¿lo captan? Otra. Durao Barroso exige prohibir bonus y dividendos en bancos que pidan capital





 

INICIO DE  LAS LIBRETAS DE EL MAGOEZ

 

“EL NIÑO OBESO”, (Mi 2ª PROPUESTA: El tamaño y el papel del Estado y empezar a cambiar y ahorrar)

CICLO “LA  GAVETA, 2ª TEMPORADA”
COMENTARIO Nº 73  30 DE JUNIO  DE 2011


Ahora hay tres veces más niños obesos que hace 15 años, la proporción aumenta de manera exponencial, en la UE solamente dos países tienen más niños obesos. Las consecuencias de este incremento de obesos pueden ser muy preocupantes, las soluciones existen, la clave está en modificar los hábitos.
El Estado también está obeso y también se arregla cambiando los hábitos. Su foto son Los Presupuestos Consolidados de las Administraciones Públicas (Estado, Autonomías, Entes Locales y otros Organismos Públicos y Empresas Públicas). En mi opinión el “niño” está muy gordo y fofo. Y lo que es peor consentido y mimado. No estudia idiomas.
Para eliminar parte de la obesidad solamente nos quedan dos caminos, que coma menos o que haga ejercicio. Como come mucho “gasta mucho” y todos los amiguitos, o no, se han acostumbrado a vivir a la sombra del niño obeso al que parece que le sobran las golosinas. Y claro, los amiguitos se han convertido en unos gorrones pelotas, que se pasan todo el recreo convenciéndole de lo alto y fuerte que es. ¡Se lo llega a creer!
Al niño obeso le sobran amigos colgados y calorías. Lo primero es averiguar cuántas calorías necesita. Hay que fijar ¿Qué tamaño de Estado necesitamos y nos podemos pagar? Aquí entra la ideología política y serán los votantes los que decidan. Pero es que además el niño obeso está acostumbrado a los regalos de sus tíos y primos mayores y deja a deber en los vendedores de chuches, algún tío lo pagará. Evidentemente hay que comer menos y mejor. Pero lo primero es gastar menos y mejor. Se acabaron los gorrones, se acabaron las chocolatinas para todos. Los sindicatos, las organizaciones empresariales, los partidos políticos, las fundaciones que viven a la sombra del poder, y un montón de etcéteras más se van a quedar sin su chocolatina del recreo y sin subvenciones. El niño obeso deberá a empezar a entender que todos los días no son de fiesta, se acabaron los espectáculos, las hamburguesas diarias y los despilfarros. Tendrá que aprender que hay cosas que se tiene que hacer el mismo, ya está bien de comprar todo hecho, de que haya servicio gratuito para todo. Habrá que definir qué servicios tendrá que garantizar El Estado y definir la manera más óptima de prestarlos. Sobrarán empleados públicos y los que queden tendrán que entender que sus puestos no son fijos y perpetuos, si la sociedad externaliza servicios el Gobierno también. Los funcionarios están condenados a reducirse rápidamente. No es necesario que el cambio de costumbres del niño obeso sea inmediato en todo. El presupuesto tendrá que ser equilibrado, solamente situaciones y programas especiales deberían de permitir endeudamiento. El niño tiene que adelgazar, pagar lo que debe, y acostumbrarse a comer sano. Las operaciones de tesorería son irremediables, como lo son los hidratos de carbono en la dieta del niño obeso, poco y de vez en cuando.
Como se dan cuenta el problema es del niño obeso no del loro. Aquí todo se arregla quitándole el chocolate al bicho, demagogia tertuliana. No está mal porque seguramente el niño es obeso porque su entorno lo tolera y favorece. Volvemos a lo de antes, no todos los días son de fiesta y los equipos de futbol que los paguen los socios. Todo aquello que puede satisfacer la iniciativa privada es una aberración que lo haga el Estado. Lo que no cuesta, como las chucherías del niño obeso, no se valora. ¡Lo gratis pierde valor, aunque cueste!
Como al niño gordito y fofo, al Estado hay que ponerle un plan de adelgazamiento y refuerzo. Revisar su dimensión y aumentar fortaleza. En lo único, o casi, en que este Gobierno que democráticamente tenemos ha triunfado ha sido en el “fotoshop” del niño obeso. La foto retocada la ven los mercados al principio pero al tiempo se dan cuenta de que el niño sigue siendo obeso, fofo y no habla idiomas. Vamos que el maquillaje vale una vez pero las verdaderas reformas están por hacer. ¡Vendrán de fuera y nos pondrán de rodillas cual griegos! ¡Como son de fuera no tienen piedad y lo único que les importa es su euro!
El Estado está gordo y fofo y el único camino es adelgazarlo. ¡Dejemos en Los Presupuestos lo que es verdaderamente trascendente para la marcha del País y la marca España! Lo demás como las chucherías del niño obeso ¡Sobran! ¿Estaremos a tiempo, o nos perdieron la oportunidad?
Esto vale para todos los niños obesos, el Gobierno Central, el más visible, Las Autonomías, el más rebelde que se coge rabietas en los pasillos del supermercado, y Los Ayuntamientos, el más depauperado que por imitar a sus hermanos se mete donde nadie le llama. El conjunto de las Administraciones tienen que gastar menos y mejor, dejar de pisarse el terreno y, sobre todo, distinguir lo banal de lo necesario.
Esta semana hemos visto como se bajan gastos, la que viene hablaremos de impuestos y otros ingresos, de algo hay que vivir. En este caso los obesos, me parece, que son los gestores. También les ruego paciencia porque esto es una serie y al final tendrán mi propuesta global.

Gracias por su atención y, a pesar de lo dicho, “Buenos días” y disfruten de la vida. Reciban un fuerte abrazo amigo de su amigo,
El Magóez
En Las Medianías, que es mi sitio, a 30 de Junio de 2011.


LA NECESIDAD DEL CAMBIO: "LAS GALLINAS Y EL VELLOCINO"


Hace un año decía: “ENTIERRO DE KEYNES Y MARX” y  lo sigo pensando


VOLVER A MIS PROPUESTAS


SERIE LA GAVETA:   INDICE DE COMENTARIOS PUBLICADOS

 

INICIO DE  LAS LIBRETAS DE EL MAGOEZ