EL MAGOEZ EN LA GAVETA ECONÓMICA


#18, 26 de marzo de 2017
Sobre la Unión Europea y la peligrosa coyuntura actual ¿Habrá Europa a fin de año?

#17, 26 de febrero de 2017
Sobre la autarquía y el aislacionismo, peligros del "yo primero":

#16, 29 de enero de 2017
Sobre el poder omnímodo de las grandes corporaciones:

#15, 30 de diciembre de 2016
Algo ha cambiado, adecuarse o morir::

#14, 27 de noviembre de 2016
Una generación para cambiar, mejorar y madurar:


#13, 30 de octubre de 2016
Los años locos y felices que no volverán. Un Nuevo Mundo.

#12,  25 de septiembre de 2016
A cuenta de las pensiones:
                    
#11,  31 de julio de 2016
El nuevo capitalismo naciente, el mundo cambia:

#10, 26 de junio de 2016
Secuelas de la crisis, lo que tal vez nunca vuelva:

#9, 26 de mayo de 2016
Leyendas y otras medias verdades...
                                        
#8, 24 de abril de 2016
¿Podremos pagar? Que no se pare el mundo…

#7,  27 de marzo 2016
El lenguaje si importa:

#6, 26  de febrero 2016
Sin armas monetarias:

#5, 29 de enero de 2016
El nuevo equilibrio mundial:

#4, 31 de diciembre 2015
Gastar sin pensar:

#3, 27 de noviembre 2015
Mensajes interesados:

#2, 30 de octubre 2015
La teoría económica está obsoleta:

#1, 23 de septiembre 2015
Cuando importa más el mensajero que el mensaje:


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LA UE ¿UN ESTADO FALLIDO?


Europa se la juega ¡Este puede ser el año! La Unión de los 28-1 se la juega. Eurolandia (La unión monetaria) también puede  tambalearse. Evolucionar o morir, esa es la cuestión. Hay momentos que pienso que en alguna parte se han confabulado para disolver paulatinamente el conglomerado trasnacional más rico del Mundo. Otras pienso que somos los propios europeos los que nos acabaremos autodestruyendo.
Está claro que tanto el Brexit como el neoaislacionosmo USA ponen a la UE en una compleja situación estratégica. El “populismo buenista” es una enfermedad de sociedad rica, el “populismo peronista-bolivariano” lo es de sociedad pobre. El buenismo europeo se tiñe de nacionalismo y entonces la estructura se resquebraja. Los “referenda” son el arma del populismo. Europa está cerca de una “revolución cultural a lo Mao”, se huele en el populismo y en el nacionalismo naciente. Europa puede convertirse en la utopía que nunca existió. Europa equivocó su estrategia al incorporar por motivos más geopolíticos que racionales a los restos próximos del caído telón de acero. Europa se desconectó de sí misma, permitió adherirse sin muchos requisitos a países sin el adecuado nivel de desarrollo social y económico; no se puede pasar del comunismo al bienestar en un pis-plas. Esa es la UE que tenemos un poupurrí de diferentes estados de desarrollo social y económico. Una Europa de varias velocidades y, lo que es peor, diferentes maneras de corregir estrategias. Una UE casi imposible, líquida y dispersa. Una UE que siendo el mayor y mejor mercado mundial no es capaz de liderar y posicionarse en este “nuevo orden naciente”.
El reciente documento presentado por la Comisión Europea sobre alternativas al futuro de la Unión, es, simplemente, un simple orden del día de ideas a discutir y horizontes posibles. Desde la licuefacción total y el retorno a las simples naciones habituales, disgregadas y sin peso específico en la gobernanza general, hasta la creación con el paso del tiempo de un nuevo jugador global. En el medio todas las opciones: una organización regional de libre comercio, una “eterna” construcción de espacio de mínimo consenso, y, hasta, la destrucción por la vía económica y/o política del espacio de convivencia conseguido. Hace falta sentarse y pensar, claro que para eso hacen falta pensadores, y no meros políticos agobiados por las siguientes elecciones. El debate debe de ser social y no solo parlamentario (el peor error), aunque estos, los parlamentos, tienen que crear el ambiente. El fracaso en 2005 del intento de Constitución Europea marcó el principio del divorcio entre  pueblo y las Instituciones. De ese no holandés de aquel infausto junio viene el desinfle que explota con la débil respuesta a la crisis económica de 2008. La respuesta ha sido tan errática que ha hecho germinar todo tipo de malas hierbas. Hoy la gente cree poco, o nada, en Europa y la generación entrante sabe que no va a tener las perspectivas de bienestar de sus progenitores ¡Desconfían! ¡No creen!
De las “nuevas ideas y viejos ideales” va a depender evitar la balcanización que se puede dar tras la deconstrucción que puede venir. Incluso bélica y no solo territorial. Esta coyuntura puede marcar el camino de la Europa que vamos a tener a largo plazo, la geopolítica se ha adelantado y nos podemos quedar solos y perdidos. Los europeos tienen que pensar, la vida cómoda pasó como pasaron los dorados años veinte de los abuelos. Es el momento de pensar con amplitud de miras y visión histórica de la cuestión. Si no hay “misión” el “resto del Mundo” seguirá inmutable su camino, ni mirará los restos del imperio tirados en la cuneta. La desidia se convertirá, lentamente, en ruina física y moral. El Mundo ha cambiado y los europeos tienen que cambiar, los viejos clichés ya no sirven, las viejas alianzas se debilitan y todo muta paulatinamente ¡Los europeos en su ensoñación se pueden quedar fuera!
Enterrar el mísero egoísmo y dejar disputas fraternales para ponerse a pensar es obligado para tener nuestro sitio al Sol que ya no es solo nuestro. Pensar, pensar y proponer y, volver a pensar, y pensar en la manera que la UE no se disuelva y se convierta en un “Estado Fallido”. Empiecen ya.    
¡Hala, y que les vaya bien! Hasta el mes que viene. Un saludo de

En Las Medianías, que es mi sitio, a viernes, 26 de marzo de 2017.