CICLO “LA 2ª GAVETA”
COMENTARIO Nº 16-2ª,
2 DE MAYO DE 2013
Siempre he querido vivir austeramente, siempre he querido
vivir con calidad, siempre he creído que la fe en el futuro es una de las
claves del bienestar. En este aluvión de malos titulares periodísticos que nos
cae cual dañina granizada sobre nuestro vivir, hay algunos que siendo de
Perogrullo alarman. Uno, “España pasa del octavo al decimotercer puesto en su
economía”, claro es una consecuencia lógica de nuestro número de habitantes y algo
del estancamiento de renta, es una simple multiplicación. Lo que me interesa es
la renta per cápita y el índice de bienestar, un dato estancado el primero y
mantenido el segundo. Nuestra renta per cápita es aproximadamente 22.500€/año y
el índice IDH, que mide desarrollo humano no felicidad, está en 0,885 (el 23 del listado mundial).
Veamos ahora una comparación. Supongamos Pakistán con 190 millones de
habitantes y una renta de unos 2.250€ per cápita, bastará que la renta de Pakistán
se multiplique por dos y pico para que se la considere una potencia económica
igual que España, su índice IDH seguirá estando en 0,5 y seguirá siendo el país
150 del mundo. Cualquier simplificación es mala, los titulares alarmistas
injustificados llevan al desánimo y la desesperanza.
Cuando, además, se mezclan economía y política, el
resultado suele ser un galimatías para el pueblo llano, nosotros. Se habla
mucho en los últimos días del final de la austeridad. Se tergiversan las
palabras de Durao Barroso animando a iniciar ayudas a la actividad económica.
Lo que ha dicho ese señor es que solo con austeridad no salimos de esta. Que la
austeridad fue necesaria para equilibrar los presupuestos fiscales y la balanza
de pagos, su consecuencia se ve en la evolución de la prima de riesgo. En esta
etapa hemos disminuido el Estado, hemos desokupado el presupuesto de vividores
y paniaguados, y el déficit estructural ha bajado. Ha llegado el tiempo de
incentivar la actividad económica porque la parte de la ecuación del lado de
los ingresos se ha bloqueado y si no lo compensamos el tiempo de recuperación
se hará larguísimo e inasumible políticamente. Este frenar en seco y empezar a
jugar con las riendas soltando y frenando según convenga es la única solución
que nos queda. Todavía le doy un cierto margen de credibilidad al Gobierno que
seguramente lo podía haber explicado y hecho mejor y más rápido. Sé que ya casi
no le queda margen político, que la demagogia es fácil pero pienso honestamente
que es el único camino para no convertirnos en una argentina económica, aunque
corramos el riesgo de italianizar nuestra política o peor. Digo peor porque
aquí ni las autonomías y los ayuntamientos están por la labor, ni siquiera por
la labor de reducir cargos y empresas-pesebre ¡Miserias humanas! ¡¡Qué difícil
es gobernar un pueblo “xxx” como este!! El adjetivo “xxx” lo dejo a su
elección.
Hay que erradicar de la mente de los que se dicen
empresarios las “ayudas necesarias” y “subvenciones. Si una cosa es negocio lo
será con o sin. Todo negocio exige trabajo, trabajo y convicción. Algunos son
también okupas presupuestarios.
Al final es cosa de todos. Para que no consideren este
comentario incompleto la próxima semana hablaré del déficit público y su
repercusión en la merma de la financiación a empresas y negocios.
Todos hemos vivido por encima de nuestras posibilidades,
todos lo pagamos. Lamentablemente los parados más que los otros. ¿Pica?,
¿Verdad?
Gracias por su atención y sean felices, si pueden. Reciban un
fuerte abrazo de su amigo,
En Las Medianías, que es mi sitio, a Jueves 2 de Mayo
de 2013.
Postdata: Ayer fue el
día del poco trabajo que hay y de los sindicatos. El pueblo incluye a los
líderes sindicales en “la casta”. Mañana es el día de “la cruz que nos queda”.
