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"LA VERDADERA ENFERMEDAD DE OCCIDENTE"


CICLO “LA  2ª GAVETA”
COMENTARIO Nº 21-2ª, 13  DE JUNIO  DE 2013


Soy consciente que esta semana me estoy metiendo en un berenjenal, o peor aún, en unas arenas movedizas. Pero es una reflexión que necesito hacer.

Me da la impresión que vivimos en una sociedad trastornada por la crisis, la envidia y el odio. Me da la impresión de que vivo en una sociedad bipolar donde una parte privilegiada de la población, el “desarrollado” occidente y sus acólitos, se comporta como una jauría consumista e inmisericorde con el resto de humanos paupérrimos y casi esclavizados. En todo caso una pequeña dosis de pena, lamentaciones y llanto aparente de plañideras pagadas “ad hoc” cuando lejanas catástrofes producen centenares de muertos malnutridos. Calmamos conciencias con unas ONGs de las que, en muchas, no sabemos muy bien cuál es su misión. Todo se acaba ante la imperiosa necesidad de acudir a un centro comercial a buscar algo que consumir, nada necesario pero perfectamente envuelto en el marketing come cocos que para sí quisieran los primeros goebbelianos. Algo no funciona en el sistema cuando los costes de fabricación de cualquier verdura, prenda de ropa o artilugio apenas suponen un diez por ciento del precio final y se dedica el resto a distribución, marketing, rappeles y beneficios. Algo se ha podrido en el natural proceso de producción y distribución ¿tendrán que ver los oligopolios globales y los lobbyes? En todo caso el modelo capitalista parece que se empieza a mover por caminos no deseados. Los guardianes del sistema se han dejado embaucar y se han convertido en guardianes del calabozo y nosotros seguiremos titubeantes paseando nuestra incomprendida desazón.

 Parece como si “el modo de producción” estuviera llegando a su fin. La gente se da cuenta de que algo falla y las plazas se llenan de indignados, molestos y decentes ciudadanos desesperanzados. Algo han detectado y algo quieren decir. Luego avispados despeinados y barbudos manipulan ideologicamente y las derivan a arcaicas solucionas trasnochadas y fracasadas. Las “primaveras” vividas solo han servido para cambiar el dictador de turno por otro o, incluso,  por viejos grupos de intransigentes. Algo tienen que tener esas primaveras cuando hasta este humilde servidor tiene ganas de “echarse a las plazas” del mundo y… protestar, y eso que soy un amante del orden y detesto el caos. Algo está pasando, ya las teorías  clásicas no nos sirven, la economía se ha estancado como ciencia. Hace unas semanas hablaba de la necesidad de “una nueva economía cuántica”, porque la “Nueva Economía” de los libros solo sirvió para acrecentar el poder de Stalin y además fracasó. Hay que redefinir conceptos y modelos, ahora el mundo es finito y los bienes más escasos. Ha llegado el momento de cambiar de “modo de producción” y de modo de vivir. ¡Que difícil es vivir estos inciertos cambios! Solo vemos las consecuencias de lo actual y no las posibles salidas.  Hay atisbos que exceden este comentario, los contaré algún día.

¿La economía ha secuestrado las democracias? Ustedes dirán. ¿Hay comercio justo? Sigan diciendo. La interdependencia entre las castas políticas y económicas posiblemente lo han desvirtuado todo confundiendo poder y beneficios. Han confundido al guardián de los mercados y estos han dejado de ser limpios. Hay mucho que reflexionar, mucho que pensar y mucho que hacer,… el modelo agoniza por consunción interna. ¿Se han postrado ante el lado oscuro del mal? Al menos nos hemos dejado convencer por una deriva de objetivos e ideológica justificada en una pseudociencia oficial. ¡Oh, el poder de la mercadotecnia!

Lo que sí que tengo claro es que la utopía no volverá. También tengo claro que el modelo occidental está enfermo. No creo en la fraternidad universal, creo en la disparidad y las capacidades humanas. El igualitarismo imperante me enerva. Hay que redefinir conceptos importantes para poder construir la “nueva economía” y la “nueva convivencia”. Hay que cuantificar daños colaterales y morales en el cálculo del valor añadido, por ejemplo. Sabemos que hay un virus, la pandemia acecha, no hay vacuna, de momento. ¡Pensadores del Mundo, pensad que el capitalismo puede morir, renovarse o morir! ¿Una nueva era? Los mayas y los hopis pudieran tener razón, Dios no lo quiera.

Gracias por su atención y sean felices, si pueden. Reciban un fuerte abrazo de su amigo,


En Las Medianías, que es mi sitio, a Jueves 13 de Junio de 2013.


Postdata: Ahora todos saben de pensiones. ¡Pobres pensionistas! Y las pymes y familias sin un crédito que llevarse a la boca.


                                                                                 

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