CICLO “LA 2ª GAVETA”que ahora es 5ª
COMENTARIO Nº 11-5ª
TEMPORADA, 14 DE NOVIEMBRE DE 2013
El mago de mi vecino dice que no ha
cambiado la cosa. Que los perros siguen merodeando. Que si no ladran… malo,
malo. Hay que estar ojo avizor porque algo puede pasar. No es que sea
pesimista, es un optimista suspicaz. Los de abajo siempre acabamos pagándolo,
dice. Esto no acaba así de fácil.
Uno se pone a pensar y se da cuenta
de varias cosas. ¿Tan mal ve Draggi la cosa que ahora baja los tipos? Hay mucha
liquidez embolsada en el Banco Central Europeo y no es productiva. Puede ser
una manera de poner parte de esa liquidez en manos de las empresas. Lo que está
claro es que la banca no va a tener liquidez mientras los Gobiernos sigan
teniendo déficit y endeudándose. El nudo gordiano está en saber hasta dónde
tiene que crecer la economía financiera sin que estalle la burbuja. ¿Podrán
pagar los Gobiernos? Vista la experiencia europea de los últimos diez años en
que el endeudamiento global ha crecido seis veces el PIB, parece claro que esto
tiene que romperse por algún sitio. En tres o cuatro años habrá países que no
podrán pagar, entonces vendrán las quitas y nuevos nervios. Se volverá a poner
histérica la prima de riesgo y eso aumentará el problema. Los mercados
financieros son insaciables y no están dispuestos a admitir pérdidas ni
parciales. La misma hernia pero en otro sitio. Esto es como el “gomático” de la
bicicleta: pinchazo-parche-otro pinchazo-otro parche-se acaban los parches… ¿Y
ahora?... a seguir andando y empujando la bicicleta.
La clase política se deja engañar
por unos datos menos malos y vuelve a hablar de brotes verdes, de nuevas falsas
promesas. Pura política. Es verdad, hemos dejado de caer. Estamos en el fondo
del hoyo y sin escalera. Solo nos quedan nuestros propios recursos que son los
mismos que los del mago de mi vecino. Austeridad, trabajo y ahorro. Nosotros,
además, tenemos que terminar de pagar nuestras deudas. Es verdad que nos queda
algo en el exterior y las joyas de casa. Parches, solo parches. Hará falta
mucho tiempo. Y los hijos y nietos parados o trabajando como chinos por el
salario de un chino. ¿Quién ahorra así? Las trompetas de la demagogia empiezan a sonar de nuevo. Los
partidos de nuestra casta política culpable del desastre quieren despertarse y
volver a las andadas. Hay que reformarse, volver a inventarse, romper con
estereotipos periclitados. Lo demás son simples parches para seguir en el
burrito. Mientras tanto los perros mantienen silencio, incluso ni gruñen.
Los perros del endeudamiento
financiero se han programado para comerse nuestro futuro en forma de intereses.
Apretarán hasta que nos quede lo suficiente para justamente vivir, apretarán y
esperaran el momento de la gran mordida. No les importa en el mundo están, como
siempre, los que están arriba y los demás. La última batalla será entre ellos y
pagaremos “los demás” como siempre. La única manera de salirse de esta trampa
es la economía real no financiera. La política del mago de mi
vecino (de la semana
pasada), depender lo mínimo del “stablishment”, dejarse de modas y otras
pijadas y ayudarnos a nosotros mismos y nuestros vecinos. Encontrar nuevos
caminos, algunos ya transitados otros nuevos. El secreto está en mantener la
libertad propia y estar suficientemente
formados.
Por eso no entiendo lo de Draggi.
Tonto no es, siempre ha visto la jugada bastante claro. El euro le debe su
estabilidad. ¿Se equivoca? Prefiero que se equivoque a que vea venir los perros
que no ladran pero están ahí, acechando y esperando el momento de la gran
dentellada, posiblemente el epitafio de este euro.
Gracias por su atención y sean felices.
Reciban un fuerte abrazo de su amigo,
En Las Medianías, que es mi sitio, a Jueves 14 de Noviembre
de 2013.
Postdata: Tu pones la
bomba, yo te expulso y dentro de un año vuelves a unirte a nosotros. ¡Ya
tenemos uno más! y los tontos no se quieren enterar.
