CICLO “LA 2ª GAVETA”
COMENTARIO Nº 19-5ª
TEMPORADA, 13 DE FEBRERO DE 2014
La Seña Maruca me lo ha explicado
muy clarito. Todos aplican imaginación a lo que han oído para que la historia
parezca más tremebunda, todos buscan ser los sanjuanes de un nuevo apocalipsis.
Es como aquel conocido concejal de mi pueblo que no había hecho nada en veinte
años pero según lo cuenta había estado y arreglado todo. El haber estado estos
últimos veinte días con una especie de gripe “M”, que a los jubilados no nos da
la pensión para más, me ha permitido darme cuenta de la rotación permanente de
las opiniones, generalmente infundadas, de los comentaristas “especializados”.
Especializados en improvisar, que tiene su mérito, y en inventar sin
sonrojarse. Son capaces de decir lo que piensan los demás solo con mirarles a
los ojos. Cada vez que me hablan de expertos pienso en “la cartera del mono”
para sonrojo de los mismos.
A mí me da la impresión que lo
verdaderamente globalizado es la estupidez humana. Que nos engañan como a
chinos. Hemos cambiado santos y sabios por vendedores de crecepelos mágico, El
país de cartón piedra sigue funcionando, ese país donde se desarrolla la vida
de unos cuantos, bastantes, personajillos cuyo mayor mérito es el oportunismo
de estar ahí en el momento oportuno. El servicio a la verdad no importa, la avaricia justifica
el fin. Todo medias verdades y lo triste es que están empezando a ser
analfabetas. Ya no hay frontera entre lo real, el paro y el no llegar a fin de
mes, y lo irreal, la explicación onírica del aumento de paro en Andalucía o
Mali. Siempre lo he dicho: “No es lo mismo ver llegar una patera remolcada, que
estar en el muelle mientras desembarcan los pasajeros de esa patera y mirar a
los ojos a los desembarcados” En los medios y la política solo se ven pateras
lejanas, el mirar a los pobres a la cara es para otros.
Esa es nuestra verdadera tragedia,
ya no miramos cara a cara a los problemas, ahora nos los cuentan en la tele. Ahora
nos los digieren los charlatanes de tertulias, nos los dan masticados y
mezclados con jugo de lo políticamente correcto. Es como si una nueva Inquisición
hubiera aparecido en Europa. El “Malleus Maleficarum”, la guía para descubrir y
machacar brujas de finales del siglo XV, se ha convertido en el “libro de
estilo” de la “Nueva Inquisición Social-progresista”
en el siglo XXI. Antes se marcaba el camino desde el púlpito y ahora desde la
tele y tertulias. Esa es la realidad. El colectivismo se impone como única
solución, se cambia caridad individual por solidaridad festiva, se alardea de
libertad y solo se tolera una visión del mundo. La soberbia de los “progres”
triunfa en los medios, no admite discrepancias. Si el pueblo, populacho, dice
que eres una bruja como tal te quemaremos. ¿Eso es el progreso? Yo creo que nos
manipulan.
Esto es lo de siempre pero con
teléfonos móviles. En lo que verdaderamente hemos avanzado es en el control de
las masas, ahora más sutil y emocional.
Además nos han introducido una cuña entre los verdaderamente poderosos y los
demás, los simples sobrevivientes, una cuña que se llama Estado y que se ha
convertido en el gestor de nuestro aparente bienestar.
Esta “larga crisis” simplemente ha servido para cambiar algunas
herramientas del poder, para revisar las tecnologías de control social y para
dar un paso en la acumulación de riqueza. ¡Qué le vamos a hacer! Son los males
del capitalismo, peor estaríamos sin él, sobre todo estaríamos más atrasados y
no tendríamos esperanza. Por eso hay que dejarse de manuales de estilo, de
martillos de brujas y herejes, y apostar firmemente por la educación como
verdadero martillo de salida.
Si se fijan bien, con esta larga
crisis, hemos sido capaces de perder diez o doce años de golpe y necesitamos
otros tantos para que la sociedad se reequilibre de nuevo.
La semana que viene les traeré las
teorías de Seña Maruca sobre el valor añadido y otras cosas curiosas.
Gracias por su atención. Reciban un fuerte abrazo
de su amigo,
En Las Medianías, que es mi sitio, a Jueves 13 de Febrero
de 2014.
Postdata: La curva de Laffer
del pueblo se llama “economía sumergida” Las brujas y los suizos existen.
