CICLO “LA 2ª GAVETA”
COMENTARIO Nº 35-5ª
TEMPORADA, 19 DE JUNIO DE 2014
Felipe V, el animoso, fue el
primer rey Borbón en España. Un rey que reinó dos veces. Él, su hijo Luis y
otra vez él. De 1700 a 1746 excepto unos meses de 1724 en los que reinó su hijo
Luis. Se encontró con una España muy compleja donde todavía se mantenían los
consejos de los reinos unidos por los Reyes Católicos, un caos de país, un país
anticuado en todo, un desastre se mirase por donde se mirase.
La administración estaba en manos de
la aristocracia y eso sí que era una casta de poder hereditario. Además algunos
tomaron partido por el candidato perdedor, mucho después de ello vendrían las
guerras carlistas del XIX. Se encontró con una administración propia del
antiguo régimen. Satisfizo a la aristocracia dando continuidad al Consejo de
Castilla y otros, quitándole competencias y dándole honores. Su verdadera
operación fue entregar la administración del reino a funcionarios más cualificados.
Reorganizó el ejército y la marina, acabó con los históricos tercios. Acabó con
la Santa Inquisición. Nombró, por primera vez, Gobernadores territoriales, los
intendentes provinciales. Para acabar con la vieja organización dictó los Decretos de Nueva Planta (organización
territorial), promovió que los funcionarios fueran elegidos por sus
conocimientos y méritos y les pagó abundantemente para evitar su corrupción.
Cambió los validos y otros amiguetes nobles de cuna por Secretarios de Estado y
de Despacho (precursores de los ministerios actuales). También quitó poder
político a la Iglesia. Reformó el sistema fiscal y creó un nuevo sistema
aduanero, eliminó monopolios de comercio y abrió el país al mundo del comercio.
Cambió estructuras y modernizó.
Mejoró un país en ruina financiera y
económica, mejoró la Hacienda, creó nuevos y modernos impuestos para la época e
implantó medidas “mercantilistas” en la economía. Una labor que ejerció en un
país roto por una guerra civil y la debilidad del poder real. Creó las
Manufacturas Reales (Empresas públicas) para animar la economía. Acabó su
reinado con mayores ingresos fiscales,
una economía mejorada y un país con una administración modernizada, casi otro
país. En definitiva acabó con el sistema polisinodial de los austria y
modernizó el país. Les suena ¿verdad? El
rey VI tendrá un papel similar y bastante parecido por delante. Suerte. El
juancarlismo ha dejado un país al borde del abismo institucional. Es que no
aprendemos.
Las cosas no suceden de improviso.
Hay movimientos sociales que duran tiempo y tiempo. ¿Aprendieron en la escuela
que en octubre del 1934 la Generalitat catalana tomó el acuerdo de
independizarse de la II República? La cosa viene de atrás, ya se equivocaron,
junto a otros territorios, cuando en la guerra de sucesión (1701-1713) tomaron
partido por el antiguo régimen. Fue en octubre del 34 cuando el Glorioso
Ejército Republicano tomó Cataluña y ahogó su independencia. La cosa ya había
empezado tiempo atrás en las escuelas. La historia hay que conocerla. No se
aprende en TBOs y libros de texto manipulados. Idem con el tal Sabino y sus
aranistas sucesores, se inventó un país de los restos de un obispado y tan
contento.
La vigente constitución entreabrió
esa puerta al incendio de los rencores históricos. La debilidad ha gobernado
las Españas de los territorios y las culturas. Desmemoriados e incultos
políticos nos han llevado a esto. El resultado económico hizo olvidar rencores
antiguos, hasta que la economía falló. Ahora se echa en falta un cierto coraje
para gobernar, como siempre el cortoplacismo ha triunfado. Aquí nadie ha visto
las tendencias. Mentira. Algunos sí, y las han alimentado y ahora pagamos el
pecado.
¿Se acuerdan de Yugoslavia? ¿De las
olimpiadas del 92 en Barcelona? El día de la inauguración de los juegos el país
más aplaudido fue Bosnia, recién segregada. La maratón fue un recorrido entre senyeras
y esteladas, ya latía algo en la sociedad. Debilidad central y oportunismo
local.
Felipe VI tiene, entre otras,
esa labor por delante. No me gusta el vuelo rasante que se ha dado a la
transferencia de poder real estos días. No es cuestión de volver a empezar,
simplemente lo que hay que hacer es seguir con adecuadas y rápidas reformas y
hablar, hablar y hablar. Solo me queda desearle al nuevo Rey: “Salut i força al
canut!” (¡Salud y riquezas (para todos)!) porque lo otro, lo que la mayoría
traduce, sería ¡Salut y força a les castañetes! Y eso ya lo sufrimos. Me
repito: “Salut i força al canut!”, para el nuevo rey y para todos.
Gracias por su atención. Reciban un fuerte abrazo de su
amigo,
El Magóez
En Las Medianías, que es mi sitio, a jueves 19 de junio
de 2014.
Posdata: Los “chonis”
dieron paso a los “guiris”, ahora quieren prohibir que los llamemos así.
Quieren también quitarnos la “salsa del
lenguaje”. Otra magada.
