CICLO “LA GAVETA, 4ª TEMPORADA”
COMENTARIO Nº 125, 15 DE NOVIEMBRE DE 2012
No todos los magos tenemos la misma sensibilidad. Como en
toda subespecie los hay de muchos pelajes. De “mente amplia” y neardenthales.
Lo que está claro es que un poco de optimismo vende. Muchos de mis clientes han
retornado al redil por mi comentario de la semana pasada con unas pequeñas, muy
pequeñas, gotas de optimismo. Es lo que
siento en mi barriga. Opino que ya hemos digerido el bolo de la crisis, nos
queda el relujo de las burbujas y burbujitas. Se irán quitando poco a poco si
Dios y la razón iluminan al Gobierno, y
si la razón ilumina a la oposición y sindicatos.
A mí no me parece bien, pero entre todos lo hemos tolerado.
Lo triste del caso es que hemos permitido que millones de euros y pesetas se
fueran en negocios de amigos y amiguetes sin conseguir los objetivos. Esta
entente de política, sindicatos y empresarios nos coloca ahora en una mala
situación de salida. Lo explico.
La explosión de las burbujas ha propiciado la desaparición
permanente de muchos puestos de trabajo, de ahí el nivel de paro. Por otra
parte la capacidad instalada de producción no ha aumentado de tal manera que
ahora deberíamos invertir en bienes de producción ¿con qué dinero? Las empresas
han descubierto que su organización era ineficaz y sobraba personal, ahora
producen casi lo mismo (-5%) con mucha menos gente. Por eso aumenta la
productividad. Pero toda esa fuerza laboral sobrante no ha sido preparada para
ocupar otro puesto de trabajo distinto que el de peón de la construcción y eso
que nos gastamos millones en cursos vía sindicatos y organizaciones
empresariales. Con este panorama la tasa natural de desempleo seguirá siendo
muy alta. Cuando esto vuelva a arrancar nos vamos a encontrar con la paradoja
de un alto paro y falta de mano de obra cualificada. Una tarea que hay que
iniciar rápidamente o esto será muy largo. No peor pero sí muy largo.
Si las reformas pendientes no se centran en educación y
formación el camino se hará eterno. La demanda no tirará de la economía, no
habrá equilibrio presupuestario, etc., y veremos a los demás salir como un
tiro. Aumentará la sensación de fracaso colectivo y con ello la crisis social.
Todo es un proceso de inteligencia, dirección y trabajo que ni políticos ni
sindicatos parecen haber entendido. El reequilibrio por la vía de los recortes
era necesario pero no la solución. La cuestión que me preocupa es que las
reformas iniciadas afectan más a ahorro que a reposicionar a la gente para
salir. Puede que estos tengan un plan… ¿Y los siguientes?
No me gustaría que mi gente tuviera como único futuro en la
cría de pajaritos. Debe de ser muy gratificante, hay otras cosas más
productivas. Los ciudadanos queremos hechos y no palabras. Que la política
vuelva a ser para la gente y no un inútil e inacabado y demagógico discurso
coyuntural. Por eso me preocupan la educación y “esa gente”.
Gracias por su atención y háganme caso o no, su libertad es
solo suya.
Reciban un fuerte abrazo amigo de su amigo,
En Las Medianías, que es mi sitio, a Jueves 15 de Noviembre
de 2012.
Postdata:). El “abismo
fiscal americano” es un cisne negro para entretenernos. El verdadero peligro es
amarillo. Y la auténtica bomba europea se llama Francia.