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“EL CIENTO Y LA MADRE”



CICLO “LA  GAVETA, 3ª TEMPORADA”
COMENTARIO Nº 100 01 DE MARZO  DE 2012




Han pasado noventa y nueve comentarios en esta Libreta de la Gaveta, con distinta suerte y todos bien intencionados. Todo empezó en Noviembre del 2009, casi no había crisis y nos pasamos unos meses discutiendo si la crisis era en “V”, “W” o en “L”, yo me inclinaba por  “en escalera”, pero lo que nadie predijo es que fuera en “catacloc”.

En su día les conté como en esto de la economía, y en casi todo, es necesario el poner en duda las aserveraciones que suelen darse por seguras. Hay que buscar permanentemente los matices y las razones de la situación. La realidad tiene aristas y caras y, sobre todo, hay que ponerla en su contexto histórico y social. Por eso me he quejado reiteradamente sobre la aplicación de medidas anticuadas y científicamente obsoletas. Hay que buscar lo que se esconde detrás de lo aparente, que no es lo mismo que buscarle tres pies al gato o un problema a cada solución.

Cuando empezaba mi vida profesional me encontré con un sabio economista, luego catedrático de Teoría de la Empresa, que era un enamorado de la “cuenta de la pata”. Si la cuenta de la pata no da, me decía, por mucho que la arregles seguirá no dando. En cambio, si sale la cuenta de la pata vale la pena, es casi obligatorio, seguir investigando y afinando. Es tan simple como que si gastas más de lo que ingresas solo te queda que te subvencionen o que te financien. Nadie te da financiación eternamente, en todo caso si es habitual acabas siendo rehén del prestamista. Vale para usted, para mi, para las empresas y para los gobiernos. Ese es en el fondo la historia que les he venido contando en los noventa y nueve comentarios anteriores.

He intentado no despegarme de la realidad, he intentado contar lo que ocurre y consciente de que entre el blanco y el negro hay multitud de opciones y de colores, he intentado conjugar la gama de grises para contarles lo que estaba ocurriendo. Les he ido contando como los culpables de la crisis le han ido endilgando a los Gobiernos el muerto, como estos priorizando la rentabilidad política sobre  la economía han ido alargando el tiempo y mantenido el apalancamiento. Hemos aprendido que la fiesta terminó y, casi sin darnos cuenta, hemos sentido como las clases medias se han ido debilitando y como las “pymes” y autónomos han ido disminuyendo alarmantemente. Hemos perdido casi cien comentarios y tres años sin proponer soluciones realistas.

En esto de la economía hemos visto como recetas obsoletas se adueñaban de las soluciones políticas, hemos sufrido viejas recetas y yo me he ido convirtiendo en un gnóstico de la teoría y la praxis económica. Entre la economía y yo no reconozco ninguna teoría, solo “yo y mi sinestesia”. Sinestesia a la que he llegado más por viejo que por diablo, aunque de eso también hay algo.

Como diablo sinestésico les he intentado transmitir como la “mara político-financiera” se ha adueñado del ruido y ha defendido en nombre del Estado la “cueva gubernamental” en la que vive. Para los ciudadanos esto ha sido una auténtica pérdida de tiempo y larga agonía. La respuesta no está en la calle donde se puede tergiversar la democracia. La respuesta está en los ciudadanos su perseverancia y su esfuerzo. Se acabó una fiesta y tenemos que pagar una factura, a partir de ahí estamos solos ante el esfuerzo y la esperanza. Más pobres y con el ánimo encendido. Solo le pedimos a los Gobiernos que no molesten, que ayuden si saben, que los ciudadanos sabremos buscar camino.

Los recortes solo han servido para salvar los Estados, ahora toca el tiempo de los ciudadanos normales, sin ellos no hay ni sociedad ni Estado posible. Hay que encontrar una salida y trabajo para todos. Esta teoría económica ha envejecido y no vale. Esa es mi conclusión.

Todavía nos quedan el ciento y la madre de posibles alternativas. He consumido un ciento de comentarios intentándolo decir, ahora nos queda “la madre” de soluciones diferentes.

Gracias por su atención y, a pesar de lo dicho, disfruten de la vida. Reciban un fuerte abrazo amigo de su amigo,

El Magóez 


En Las Medianías, que es mi sitio, a Jueves 1 de Marzo de 2012.


Postdata:) Sí, gracias a Dios la revolución es ideológica, ya veremos el “cuadro macroeconómico”, sobre todo los de los años 13 y 14. Las predicciones de otros organismos son “céteris páribus”, y ¿Cuánto de creíbles? La revolución tranquila y la calle para pasear. Entre público y privado somos de los países más endeudados, …tiempo…y tiempo que nos queda. ¡¡¡ Como nos va a doler el Déficit !!!¿Un Rescate?


También en:  www.facebook.com/el.magoez 


 

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“¡AY!, AHÍ, HAY”


CICLO “LA  GAVETA, 3ª TEMPORADA”
COMENTARIO Nº 77 8 DE SEPTIEMBRE  DE 2011



Ay. Jeperjeperura Ay, generalmente denominado Ay, o Ay II, es el penúltimo faraón de la XVIII dinastía egipcia.  Pero el ¡ay! de hoy no va de antiguos. El “ay” de hoy va de dolor y pena. Es un ¡ay! por un cuñado de un primo, ahora lejano, muy lejano. El que en los últimos ocho años se gastó lo suyo, lo de su familia y lo que no tenía. Tal cual España y los periféricos del Sur, del Este, del Oeste y hasta del Norte europeo. Ahora no lo puede devolver. ¡Ay! Ahora no sabe si devolver el coche que todavía debe o, como dice la mujer e hijos, seguir en el estado de bienestar actual y Dios y el partido proveerán... Lo que tiene claro es que no piensa, salvo que lo obliguen, devolver los préstamos. Que los acreedores le reestructuren la deuda ad eternum. ¡Ay!

¡Ay! ¿Hay Europa? Ahí está su bandera rota ?????
Ahí. ¡Ahí está el problema! Ahora resulta que los acreedores se quieren convertir en “pequeños dictadores”. Están aplicando recetas obsoletas a problemas que tienen distintos orígenes. Esto es una septicemia. No son asuntos aislados y locales. Es una infección general.  Para lo que han servido estos años post Lehman es para confirmar que los gurús no lo son tal y que los remedios aplicados no son la solución. En todo caso han servido para debilitar nuevas posibles soluciones. Sí que es verdad que se ha demostrado que los grandes dirigentes no son grandes, la mediocridad impera. Incluso, algunos, quieren utilizar esta situación en beneficio de utópicas y viejos sueños hegemónicos. ¡Ahí está el problema!

Cuando uno se separa del bosque diario, de la batalla diaria, deja de ver los árboles de lo urgente y coyuntural. Al alejarse, mediante unas merecidas vacaciones, primero vacía su mente y después, ordenadamente, la va llenando de nuevo. La perspectiva cambia. Ve pequeño lo que antes era grande. Si miramos el reciente Agosto en su globalidad el resultado es el de un mes más. Convulso y volátil. Lo que ha ocurrido entraba dentro de lo probable y razonable. En el fondo no hay nada nuevo. El Mercado abandona Europa y Usa y empieza a centrarse en los “Viejos Nuevos”, los Bric, la nueva India, la vieja China, el gran Brasil y la poderosa Rusia. El negocio nuevo no está en el dinero viejo, ya lo exprimieron, arruinaron los bancos y los Estados. Se han cubierto las pèrdidas con los CFDs, ya no importa lo que pase. Europa y el cuñado del primo lejano son marginales. ¡Ahí está el problema!  El “crecimiento real” abandona Europa donde como mucho quedan viejos resortes de poder decadente. ¿Volverán los Reinos de Taifas? Con estos mentecatos, seguro ¡Ay! ¡Ahí… ahí duele!

Hay que…., hay que…. Hay que… Escuchamos por doquier. Recetas viejas, repetidas y traslocadas en tiempo y lugar. Las agujetas del sistema las tratamos como si fueran cristales de ácido láctico, teoría de los cincuenta. El monetarismo duro (la solución aplicada), el ahorro obsesivo e indiscriminado (siguiente paso) debilitan el sistema de producción real, y probablemente aplicados duramente acaben con el mismo. En estos años hemos conseguido: traspasar las pérdidas de los bancos a los Estados, cambiar “mileuristas” por seiscientoeuristas”, aumentar el paro, y no crecer. Lo que antes eran agujetas ahora se llama “mialgia diferida” y se describen como “micro roturas musculares”, por eso duran, lo cual exige un tratamiento distinto. Keynes, Marx, Friedman y compañía son viejas glorias, como Kubala y Di Stéfano. Las micro-roturas se han extendido por toda Europa, la micro-rotura Zapatero, está bien tratarla, pero el problema es más grande y primordialmente exige analgésicos locales y nuevo enfoque global. Esto es más que una crisis sistémica, es una nueva septicemia. ¡Muy mal tienen que estar las cosas que hasta los médicos hablan de economía!

Hay que aguantar el dolor, hay que darse cuenta de que esto va a ser muy largo, hay que pagar lo que debemos, hay que cambiar el enfoque, no solo los políticos, hay que tener mucha paciencia y tenacidad, hay que volver al trabajo y a la frugalidad.  Hay que asimilar que la fiesta terminó, que se acabó el champán como dije en el último comentario anterior a las vacaciones. Con esto reinicio el contacto donde lo dejé.

Después de un viaje físico-espacial a las Antípodas, vuelvo convencido de que…  ¡AY! AHÍ NO HAY.

Gracias por su atención y, a pesar de lo dicho, disfruten de la vida. Reciban un fuerte abrazo amigo de su amigo,

El Magóez
En Las Medianías, que es mi sitio, a 8 de Septiembre de 2011.





 

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