CICLO “LA GAVETA, 2ª TEMPORADA”
COMENTARIO Nº 66 DE 12 DE MAYO DE 2011
Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. Ha pasado un año desde el 9 de Mayo del año pasado y la cosa sigue igual. Si uno se fija con cuidado no hemos tropezado con la misma piedra sino con el mismo coprolito. Y digo conscientemente coprolito porque nuestros problemas, los del país, están cimentados en kk-antigua fosilizada. De vez en cuando entre las sesudas reflexiones de economistas y alrededores surge una que es de las que dan en la diana y se convierten en cimientos de una temporada. El otro día el director de libertaddigital.com, Alberto Recarte, publicó, posteó, un primer artículo sobre las profundas raíces de la situación actual española. En mi opinión acertó. El artículo lo referencio al final, merece la pena leerlo y eso que es el primero de una serie sobre la evolución de la economía española desde 1974. Han pasado varias crisis y todo sigue igual, la una catarsis ocurrida es la política a la que llamamos “transición”, el resto nada de nada. Si todo sigue igual es que estamos relativamente peor, de ahí la pérdida de competitividad y productividad.
En una primera entrega analiza la evolución del mercado de trabajo desde el citado 1974, el final de los Planes de Desarrollo, y la actualidad. Pone de manifiesto como hemos pasado de 33 millones de españoles a 47 este año, mientras que solamente se han creado dos millones de puestos de trabajo privados en el mismo periodo, en cambio hemos sido capaces de crear más de dos millones de puestos de funcionarios y adláteres.
Lo han hecho tan mal las clases dirigentes de este país, me refiero a políticos de todo pelaje, sindicalistas y dirigentes empresariales, que poco a poco la estructura económica se ha ido endureciendo y la aparición de fecalomas que tupen cañerías es una consecuencia natural. 47 millones de españoles pivotan sobre el esfuerzo de los quince millones y pico de empleo del sector privado, ¡es una situación inaguantable!
Por experiencia propia, les puedo asegurar, que la aparición de fecalomas es un síntoma de agravamiento del enfermo. Estamos, pues, en una situación de gravedad importante que se ha puesto de manifiesto con la crisis exterior. La nuestra además es propia.
Además los movimientos para la integración en la Unión Europea han sido más de maquillaje que de cambio de estructuras, lo que ha propiciado el estrechamiento de las tuberías estructurales de la economía. Es la misma política que la seguida el último año frente al “mercado” maquillaje, maquillaje y más maquillaje. Las verdaderas reformas están por hacer. ¡Aquí nadie se moja!
Si analizamos cada uno de los parámetros que dibujan la economía española vemos con claridad que todo ha sido un continuo parcheo coyuntural de situaciones sin resolver la causa verdadera del problema. En determinados momentos ha parecido que las cosas funcionaban, pero las crisis desnudaban los parches. En mi opinión el espíritu de la transición ha impregnado decisiones económicas que tenían que haber sido más drásticas y profundas. Todos los dirigentes han sido un poco como las gallinas y no se han querido manchar con decisiones estructuralmente necesarias. ¡No pasarán a la historia grande!
Nos quedan por resolver temas verdaderamente cruciales como son el mercado laboral, la educación en general, la seguridad reglamentaria y la unidad de mercado, el sistema financiero, el sistema energético, la internacionalización de la economía y hasta el coste de la economía verde y sostenible (esto lo aclararé próximamente). Tan es así, que hace un año, el BCE, la UE, y el FMI avocaron gran parte de la capacidad de decisión del Gobierno en términos económicas. Un rescate sin rescate, un rescate por obediencia. Todo esto lo ha estado oyendo durante los últimos treinta y cinco años la clase dirigente de este país y salvando las evidentes diferencias por el paso del tiempo seguimos con la misma estructura productiva del franquismo. Todos han escuchado el ruido del Mundo, todos han tenido acceso a informes de economistas honestos, todos han conocido los verdaderos problemas pero luego han hecho lo que les pareció más fácil, han hecho lo que les salió de los c………., eso es lo que se llama ¡Otitis testicular!
Gracias por su atención y, a pesar de lo dicho, “Buenos días” y disfruten de la vida. Reciban un fuerte abrazo amigo de su amigo,
El Magóez
En Santa Cruz de Tenerife, 12 de Mayo de 2011.